Este proyecto, ejemplo de Innovación Social, demuestra cómo se puede resolver un problema existente en la sociedad con la creación de empresas, permitiendo la inclusión de personas discapacitadas y transformando un residuo (aceite usado) en un producto nuevo (biodiesel y/o jabón).
Esta iniciativa crea ocho puestos de trabajo, cuatro de ellos para personas con discapacidad intelectual, lo que supone para ellos la materialización de un sueño: conseguir su autonomía personal y su inserción sociolaboral a través de un empleo digno en igualdad de oportunidades.
Este es un logro al que aspira cualquier joven, y conseguirlo en su caso tiene un mérito especial, ya que su discapacidad intelectual no les ha hecho cejar en el empeño de sacar adelante Ecoqueremos. Con su afán de superación y entusiasmo, estos cuatro jóvenes son un ejemplo que es posible nadar a contracorriente, superando todo tipo de barreras, no sólo las que impone la discapacidad sino las de la propia coyuntura económica.
“Ecoqueremos tenía que ser Economía Social”, según Paco Molina, porque representa todos los valores que ellos tienen a diario.
Fundación INNOVES ha ayudado en el desarrollo y complemento de los inicios de esta cooperativa y espera seguir apoyando el éxito y el dinamismo de esta joven empresa.