Jorge Andújar Escobar nos escribe un precioso texto con motivo del Día Internaciona de las Personas con Discapacidad que se celebrará el próximo día 3 de diciembre.
lunes, 25 de noviembre de 2013
miércoles, 26 de junio de 2013
Fundación INNOVES apoya a Ecoqueremos
Este proyecto, ejemplo de Innovación Social, demuestra cómo se puede resolver un problema existente en la sociedad con la creación de empresas, permitiendo la inclusión de personas discapacitadas y transformando un residuo (aceite usado) en un producto nuevo (biodiesel y/o jabón).
Esta iniciativa crea ocho puestos de trabajo, cuatro de ellos para personas con discapacidad intelectual, lo que supone para ellos la materialización de un sueño: conseguir su autonomía personal y su inserción sociolaboral a través de un empleo digno en igualdad de oportunidades.
Este es un logro al que aspira cualquier joven, y conseguirlo en su caso tiene un mérito especial, ya que su discapacidad intelectual no les ha hecho cejar en el empeño de sacar adelante Ecoqueremos. Con su afán de superación y entusiasmo, estos cuatro jóvenes son un ejemplo que es posible nadar a contracorriente, superando todo tipo de barreras, no sólo las que impone la discapacidad sino las de la propia coyuntura económica.
“Ecoqueremos tenía que ser Economía Social”, según Paco Molina, porque representa todos los valores que ellos tienen a diario.
Fundación INNOVES ha ayudado en el desarrollo y complemento de los inicios de esta cooperativa y espera seguir apoyando el éxito y el dinamismo de esta joven empresa.
Fundación INNOVES apoya a Ecoqueremos
Este proyecto, ejemplo de Innovación Social, demuestra cómo se puede resolver un problema existente en la sociedad con la creación de empresas, permitiendo la inclusión de personas discapacitadas y transformando un residuo (aceite usado) en un producto nuevo (biodiesel y/o jabón).
Esta iniciativa crea ocho puestos de trabajo, cuatro de ellos para personas con discapacidad intelectual, lo que supone para ellos la materialización de un sueño: conseguir su autonomía personal y su inserción sociolaboral a través de un empleo digno en igualdad de oportunidades.
Este es un logro al que aspira cualquier joven, y conseguirlo en su caso tiene un mérito especial, ya que su discapacidad intelectual no les ha hecho cejar en el empeño de sacar adelante Ecoqueremos. Con su afán de superación y entusiasmo, estos cuatro jóvenes son un ejemplo que es posible nadar a contracorriente, superando todo tipo de barreras, no sólo las que impone la discapacidad sino las de la propia coyuntura económica.
“Ecoqueremos tenía que ser Economía Social”, según Paco Molina, porque representa todos los valores que ellos tienen a diario.
Fundación INNOVES ha ayudado en el desarrollo y complemento de los inicios de esta cooperativa y espera seguir apoyando el éxito y el dinamismo de esta joven empresa.
jueves, 20 de junio de 2013
ECOQUEREMOS comienza a trabajar
Como antiguamente se decía, con el permiso de la autoridad y si el tiempo no lo impide (ni la burocracia tampoco) ECOQUEREMOS comenzará su actividad el próximo 1 de Julio
Os ponemos la documentación que contine todas las autorizaciones, permisos y comunicaciones requeridas, que hemos terminado de implementar y presentar para dar comienzo con la actividad de la PLANTA DE GENERACIÓN DE BIODIESEL Y OTROS PRODUCTOS de ECOQUEREMOS.
Desde aquí debemos felicitarnos todos/as por haber culminado con éxito este largo y complejo proceso, que sinceramente creo ha merecido la pena, pues además de que nos permitirá desarrollar nuestra principal misión: LA INSERCIÓN SOCIOLABORAL DE PERSONAS CON DISCAPACIDAD INTELECTUAL O DEL DESARROLLO, también nos sitúa en la actualidad como el único modelo legalmente establecido con estas características, tanto en Andalucía como en España.
QUEREMOS EN JORNADAS DE INNOVACIÓN SOCIAL DE ENTIDADES CORDOBESAS
Hemos tenido el honor de participar en las JORNADAS DE INNOVACIÓN SOCIAL DE ENTIDADES CORDOBESAS a propuesta de la Fundación CajaSur y del Grupo de Análisis y Estudio de ETEA, y ,junto a otras cuatro entidades Cordobesas más, hemos podido exponer nuestro PROYECTO, como ejemplo de practicas de INNOVACIÓN SOCIAL de nuestra Ciudad.
Este reconocimiento, aparte de llenarnos de satisfacción a todo el Equipo de ECOQUEREMOS, es un acicate para seguir esforzarnos, aún más, en nuestro compromiso por hacer de Córdoba una Ciudad cada vez más limpia y sostenible medioambientalmente, así como socialmente, más justa e inclusiva.
Gracias por el apoyo de todas las personas e instituciones que nos han apoyado y nos dan su confianza.
Os dejamos los enlaces de las noticias aparecidas en la prensa.
| Pulsa para acceder a la noticia |
domingo, 12 de mayo de 2013
Un viajante con historia
Córdoba-8-04-2013
Después de haberos hecho la invitación y buscando vuestra complicidad, he recibido esta colaboración para el blog en forma de relato. Es un amigo de la infancia.
Juan Luis dice que su profesión (de los últimos 5 años), es la de comercial, aunque le gusta que le llamen “viajante”. Aquí nos cuenta como él veía (cuando era un niño) lo de ser “viajante” y el porqué.
Si, “viajante” como aquellos que venían al pueblo cargado de maletas. Unas maletas grandes y enormes (o así me parecían). En ellas podía caber cualquier cosa, desde madejas de lana o navajas, hasta almanaques de vírgenes o alpargatas, ó un arado del tiempo de los romanos-por decir algo-, allí cabía todo. Todo lo que se vendía en el pueblo pasaba por aquellas maletas.
A mí me parecía que todos los viajantes paraban en la “Fonda El Toro” que era la que yo conocía. Entre el dueño, que era para los niños una especie de ogro, y El “Toro”, que estaba en el zaguán, nos daba algo entre el repelús y el miedo. Y, tanto el dueño como aquel toro tan enorme que guardaba en su vientre un escritorio, se quedó en nuestra memoria para siempre. Los que vivíamos en aquella calle (o en aquella zona) teníamos una historia imaginaria de esta “Fonda” y de su dueño, y cuando pasábamos por aquella casa, mirábamos, si no veíamos a nadie, íbamos de puntillas con el impulso de llegar hasta donde estaba el timbre o el aldabón de la segunda puerta (la primera era la de la calle). Cruzábamos el zaguán, donde estaba aquel toro tan tremendo, llamábamos, y salíamos corriendo pensando que alguien nos perseguía.
Sigo con los “Viajantes” que era lo mío. Estos personajes se distinguían de los demás, y para mí eran inconfundibles. De lejos podía decir: ese es “Viajante”. Los conocía en cuanto los veía. Nada más daban la vuelta a la esquina de Simón “El Herrador”, sabía si venían a la Fonda “El Toro”, y sabía, si eran o no, “viajantes”. Unos metros detrás los seguía el “Niño Pito” con las maletas. Pero antes de que apareciera el “Niño Pito”, yo ya le había sacado la “pinta”. De observarlos cientos y cientos de veces (más que observar, los espiaba), sabia quienes eran, cuando llegaban, cuando salían, donde iban, y cuando volvían a la Fonda. Aquello era para mí “el mundo”
A todos estos hombres, que antes se les llamaba “Viajantes” (y ahora comerciales), les tenía una envidia enorme, y todos me caían simpáticos.
En nuestro pueblo, la llegada de un viajante, era un acontecimiento que marcaba la diferencia. Y de la atonía en la que se vivía, se pasaba a la curiosidad, y en parte, a la admiración (como era mi caso). Notábamos la diferencia en el vestir (todos llevaban corbata cuando nadie allí la llevaba), y en el trato. Y esta diferencia, los niños-al menos yo-la observábamos casi con entusiasmo, y quizás, no se por qué, con algo de recelo también.
Ahora (más tarde veréis porqué digo esto) en las empresas nos dicen que tenemos que ser agresivos, ir bien vestido y que no falte la corbata (yo digo la “corbatita”). Antes, lo de llevar corbata era consecuencia de la profesión, ahora es el resultado del “marketing.
Lo que decía, antes llevaban esas maletas enormes que los definían nada más llegar, pero no eran las maletas lo que los hacía diferentes a las demás personas del pueblo. Venían de la capital (o eso me parecía a mí). No tenían aire de sabelotodo. Era un aire entre elegantes y hombres de mundo. Algo que en el pueblo siempre echábamos en falta.
Pues bien, yo me hice comercial (“Viajante”) por necesidad. Me quedé en paro y no tenía otra cosa. Me salió esto y lo aproveché. En el fondo me alegré porque yo soñaba de niño con ser “viajante”. Viajar fuera, y ver otros pueblos como el mío, conocer mucha gente que creyeran (o pareciera) que yo era un hombre de mundo. Esta era mi mayor aspiración, ser “Viajante, “ser un hombre de mundo”. En aquel ambiente, ya era mucho. Más tarde me dí cuenta que esto formaba parte de la infancia y de los sueños infantiles. Pero a decir verdad en esta profesión de viajante he sido feliz, o por lo menos he tenido destellos de lo que es la felicidad. Y quisiera saber trasmitírosla para que comprendierais porqué. Aquí os digo:
El 8 de Abril, aunque estábamos en primavera, todavía hacía frío. Eran las 7 de la mañana y yo salía cargado, con mi maleta (viajaba para unos días), con mi portafolios y mi portátil, también me gusta llevar una pequeña camarita de fotos que me regalaron hace tiempo, por si las moscas.
Hace frío en la calle y no llueve (de momento esta es la noticia) después de muchos días lloviendo.
Salgo de Córdoba por el puente de Casillas (Ib-Firnas), sobre el Guadalquivir. El río impresiona.
Sigo mi ruta, y en unos minutos con la claridad de la mañana veo a lo lejos “La Carlota”. Al llegar a su altura siempre me fijo en las dos torres de su iglesia. El sol con sus primeras luces alumbra las espadañas.
Casi sin darme cuenta, estoy ya en Ecija, y, con un giro de casi 360º me encamino hacia Osuna.
Son las 9 de la mañana (las 8 de hace solo una (s) semana-s). Es Sábado, la mañana se presenta clara y sin nubes, y es una delicia hacer kilómetros por estas llanuras de cereal sin apenas coches.
Después de pasar la señal de Lantejuela y nada más subir una pequeña cuesta, se encuentra la Laguna de Calderón. Estaba inmensa. Las últimas lluvias la han convertido en un precioso lago en aquella estepa de cereal. Veo, de lejos, algunos flamencos y otras avecillas acuáticas. ¡Pero de lejos!
Solo he recorrido unos 500 metros, y me encuentro un olivar (de olivos pequeños, todavía) enfangado de agua y algo desolado de aspecto que está, a pocos metros de mí y de la carretera, y, casi sin darme cuenta…., 12 ó 14 preciosos flamencos alimentándose a solo unos metros. Sus plumas ya estaban sonrosadas, su aspecto es bellísimo (solo doblaban el cuello un par de ellos para coger alimento del fango), altos, delgados, elegantes, y tan cerca los tenía que, posiblemente si me hubiera bajado del coche hubieran seguido allí. Fue un regalo maravilloso. Lástima que ni se me ocurrió echarles una foto. Fue todo tan rápido. Lo dejamos pendiente y sigo.
Sigo mi camino. Y estoy llegando a Osuna (foto), Allí, el sol ya despunta definitivamente, iluminando con una luz tenue, la iglesia que nos topamos a la entrada llegando desde Écija.
Paso el Arco de Carlos III, y sigo camino del Saucejo. Poco a poco el paisaje se modifica en la misma salida de Osuna. Montes y olivares como en hermanamiento se dan la mano uno tras otro. Ya, todo el paisaje es así.
Después del Saucejo, Almargen que, como dice su nombre se queda al margen izquierdo o derecho de la carretera, según se vaya o se venga, camino de Ronda. Mientras hago kilómetros, desde que se deja el Saucejo, el paisaje es encantador. Posiblemente haya sitios por donde se puedan acortar algunos kilómetros, pero yo prefiero este camino. Aquí me encuentro a gusto con solo mirar el campo.
En Cañete La Real, si es
temprano (como pasa hoy), la luz, poco a poco, descorre el manto de penumbra; sino, la blancura de las casitas y la inclinación de los tejados, parecen que suben la cuesta y quieren arroparse junto a su castillo (ver foto).
temprano (como pasa hoy), la luz, poco a poco, descorre el manto de penumbra; sino, la blancura de las casitas y la inclinación de los tejados, parecen que suben la cuesta y quieren arroparse junto a su castillo (ver foto).
Ya en Cuevas del Becerro (muy cerca de Ronda), una cascada blanca resbala hasta el riachuelo. Imaginárosla (tampoco aquí saqué la cámara).
Estoy llegando a Ronda y me tengo que olvidar de todo lo que me ha salido al paso. Mentalmente me preparo para la cita concertada. Tengo que vender la estructura de una nave. En ello me va sacar como mínimo, los gastos del viaje.
A la vuelta he sacado unas fotos de la laguna cuando se ponía el sol. Como decía, hay momentos que uno está
rozando la felicidad.
rozando la felicidad.
Un saludo
Juan Luis “El Botas”. Comercial (en la actualidad) que soñó un día con ser “Viajante”
P.D.: Enhorabuena por el Proyecto del Biodiesel, y ¡ADELANTE!
Iniciamos nuestra actividad!
El pasado 9 de Mayo recibimos de la Delegación Territorial de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente la resolución favorable por la que se aprobaba el Proyecto presentado por "Ecoqueremos" para la transformación del aceite, que utilizamos en nuestras casas, en biodiesel.
Ya la semana pasada el equipo que hace las tareas de presentación y concienciación en los centros escolares, empezó su trabajo. En este caso fue el Instituto Luis de Góngora, por cierto con gran aceptación.
Otro trabajo que hemos emprendido es la presentación en las Comunidades de Vecinos de nuestro proyecto, por lo que cualquiera que tenga interés en que se presente o bien quiera que se ponga en su Comunidad un recipiente (contenedor) para la recogida de aceite usado, no tiene nada más que llamarnos.
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